Lunes, 24 de noviembre de 2003
Liberia
Miles de civiles liberianos necesitan protección
urgente, advierte Amnistía Internacional
El acuerdo de paz ofrece poco alivio y pocas
garantías a la población
(Nueva York) - Los civiles liberianos continúan siendo
asesinados, violados, obligados a realizar trabajos forzados y expulsados
de sus hogares, a pesar del acuerdo de paz firmado el 18 de agosto
de 2003, y el establecimiento de una operación de paz de las
Naciones Unidas (ONU), según las conclusiones obtenidas por
una delegación de Amnistía Internacional (AI) que volvió
recientemente de ese país.
"El rápido despliegue de fuerzas adicionales de paz
de la ONU es fundamental para la protección de la población
civil de Liberia, que se encuentra exhausta y traumatizada",
afirma el Dr. William F. Schulz, Director Ejecutivo de Amnistía
Internacional de EE.UU. (AIUSA). "Los relatos de protagonistas
y testigos oculares presentados a los delegados de AI confirman
que miles de personas en Liberia siguen en una situación
frágil".
Los delegados, entre los que se contaba la Directora de Defensa
y Promoción de África de AIUSA, Krista Riddley, observaron
que, si bien Monrovia se encuentra relativamente tranquila después
de la violencia de junio y julio, siguen produciéndose ataques
a la población civil en los condados de Bong, Nimba y Grand
Bassa. Fuerzas del Movimiento para la Democracia en Liberia (MODEL),
cuyos miembros pertenecen principalmente al grupo étnico
Krahn, persiguen a miembros de los grupos étnicos Mano y
Gio debido a su supuesto apoyo al ex-Presidente Charles Taylor.
Las fuerzas del antiguo gobierno y los Liberianos Unidos para la
Reconciliación y la Democracia (LURD) también han
estado involucrados en ataques contra civiles.
Durante su visita de dos semanas a Liberia, los delegados de AI
se reunieron con grandes cantidades de personas internamente desplazadas
en campos instalados alrededor de Monrovia, en Kakata, Condado Margibi,
en Totota en el Condado Bong y en Sagleipie en el Condado Nimba.
Los refugiados de Kakata y Totota describieron cómo sus aldeas
fueron atacadas y saqueadas por fuerzas del LURD, y cómo,
mientras huían, las fuerzas gubernamentales se apoderaron
de lo poco que les quedaba.
"En lugar de poder volver a sus casas, cientos de miles de
personas siguen estando internamente desplazadas", explicó
Riddley. "Civiles de Sanoyie, Condado Bong, informaron a los
delegados que los soldados venían de noche para golpearlos
y saquear sus posesiones, hasta que finalmente se vieron forzados
a huir a los campos para personas desplazadas".
Los delegados de AI también se reunieron con representantes
del antiguo gobierno de Liberia, así como también
con miembros del LURD y el MODEL, que ahora ocupan cargos ministeriales
en el Gobierno Nacional de Transición. Los delegados hicieron
un llamamiento a las autoridades para que ejerzan su influencia
sobre los combatientes y para que exijan que se ponga fin a los
abusos contra civiles, pero se quedaron con la impresión
de que las cadenas de comando y las estructuras de control se han
desmoronado.
"Con la desintegración de cualquier cosa que se asemeje
al orden entre los grupos armados, se hace imperativo que la comunidad
internacional (que negoció el acuerdo de paz) insista en
que los signatarios del acuerdo cumplan con sus términos",
afirmó Riddley. "Sin un compromiso más sólido
por parte de las fuerzas de paz de la ONU, los civiles seguirán
pagando el precio de este conflicto".
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Wende Gozan al 212/633-4267 o Krista
Riddley al 202/544-0200 x234
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