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Miércoles, 26 de marzo de 2003
Los Estados Unidos de América
Amnistía Internacional declara que la presencia
de mayor cantidad de agentes policiales estadounidenses en las investigaciones
sobre ciudadanos extranjeros no garantiza un mejor proceso
La organización hace un llamamiento a la Oficina del Inspector
General de EE.UU. para que presente un informe independiente sobre
los arrestos realizados después del 11/9
(Washington D.C.) - En una carta enviada en el día
de la fecha, Amnistía Internacional de EE.UU. (AIUSA) instó
al Procurador General, John Ashcroft, y al Secretario de Seguridad
Interna, Tom Ridge, a respetar los derechos humanos de los ciudadanos
iraquíes dentro de sus fronteras evitando los supuestos abusos
que han caracterizado las redadas, las entrevistas voluntarias y
los arrestos realizados como consecuencia de los ataques del 11
de septiembre de 2001, y a que den a conocer las conclusiones del
informe de la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento
de Justicia sobre los arrestos realizados con posterioridad al 11/9.
"Aumentar la cantidad de agentes policiales en la lucha contra
el terrorismo sin respetar las salvaguardias legales contra las
violaciones de los derechos humanos es un camino miope para buscar
la seguridad nacional", declaró Curt Goering, Director
Ejecutivo Adjunto de AIUSA. "El informe de la Oficina del Inspector
General sobre los arrestos realizados después del 11/9 puede
proporcionar recomendaciones importantes para ayudar a los funcionarios
estadounidenses a evitar las violaciones de derechos humanos de
las que hemos sido testigos recientemente, como la aplicación
selectiva de leyes de inmigración y la denegación
de asesoramiento legal para los detenidos".
Supuestamente, el FBI ha comenzado a movilizar a más de
5.000 agentes para protegerse contra ataques terroristas, controlar
a supuestos terroristas y entrevistar a miles de ciudadanos iraquíes
que viven en los Estados Unidos, muchos de los cuales tienen la
residencia desde hace mucho tiempo. La escala de la operación
sólo parece ser comparable a la de las entrevistas que se
celebraron inmediatamente después de los ataques del 11 de
septiembre. Desde que los ataques aéreos de EE.UU. contra
Irak comenzaron la semana pasada, los agentes del FBI, según
se informa, han entrevistado a casi la mitad de los 11.000 ciudadanos
iraquíes que son objeto de la investigación y han
arrestado a por lo menos 30 por violación de disposiciones
inmigratorias, utilizando poderes amplificados que violan la división
tradicional que existe entre los agentes policiales y los funcionarios
de inmigración.
"Los funcionarios estadounidenses parecen estar avanzando
a ciegas sin preocuparse por las posibles violaciones de los derechos
humanos que se puedan cometer contra los inmigrantes", sostiene
Benjamin Jealous, Director del Programa Interno de Derechos Humanos
de AIUSA. "Los funcionarios estadounidenses no pueden permitirse
dejar de lado de forma cínica las protecciones de los derechos
humanos. Nuestra nación está basada en una premisa,
que establece que determinados derechos esenciales, como el derecho
a no ser expuestos a torturas o arrestos arbitrarios, son inalienables,
incluso durante épocas de guerra".
Amnistía Internacional protestó contra el supuesto
maltrato de los detenidos luego del 11/9, incluyendo arrestos arbitrarios,
aplicación selectiva de leyes de inmigración, sigilo,
no permitir que los detenidos tengan acceso inmediato a un abogado,
arrestos durante períodos prolongados sin presentar acusaciones
y otros temas preocupantes. La organización también
demuestra preocupación por el hecho de que los ciudadanos
iraquíes sean el blanco de las investigaciones sobre la base
de lo que el derecho internacional define como discriminación
racial, dado que se selecciona a las personas por su país
de origen en lugar de probar que han cometido actos criminales.
Las normas internacionales prohíben la discriminación
basada en la raza, el color de la piel, el sexo, el idioma, la religión
o el origen social.
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Jen Corlew
al 202/544-0200 x247
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