Miércoles, 19 de marzo de 2003
Los Estados Unidos de América
Acciones urgentes de Amnistía Internacional:
Treinta años de instigación a la libertad
"Mi caso prueba que esta actividad tiene un significado, tiene
un efecto"
- Vaclav Havel, Checoslovaquia 1989
(Washington D.C.) - El miércoles 19 de marzo Amnistía
Internacional (AI) cumple 30 años como promotora de la técnica
de Acciones Urgentes (AU). Se trata de una técnica de campaña
que moviliza a cientos de miles de partidarios de todo el mundo de
Amnistía Internacional para que envíen cartas, faxes
y correos electrónicos urgentes y de forma simultánea
en nombre de personas expuestas al peligro inmediato de sufrir torturas,
ejecuciones, "desapariciones" y otras violaciones a los
derechos humanos. Es una de las herramientas más importantes
de la organización de derechos humanos.
La primera petición para una Acción Urgente se realizó
en marzo de 1973, gracias a la inspiración de una investigadora
de Amnistía, Tracy Ulltveit-Moe, que todavía continua
trabajando para AI en Londres. El Profesor Luiz Rossi, bajo arresto
en Brasil, estaba bajo amenaza de ser sometido a torturas por parte
del gobierno militar. Sólo cuando las cartas comenzaron a
llegar los familiares de Rossi recibieron autorización para
visitarlo en la prisión donde permanecía detenido.
Aunque varias personas que habían sido detenidas por la policía
no volvieron a ser vistas, eventualmente Rossi fue liberado en octubre
de 1973.
Ese mismo año, AI emitió 11 Acciones Urgentes. Desafortunadamente,
las Acciones Urgentes siguen siendo necesarias y, para el año
2002, la cantidad había aumentado a 468 peticiones por año
en nombre de personas de 83 países. Cada caso genera miles
de cartas, correos electrónicos y faxes a las autoridades,
mensajes que ningún gobierno está en condiciones de
ignorar.
"La Red de Acciones Urgentes es el servicio de emergencias
de Amnistía Internacional, ayudando a las víctimas
de abusos graves contra los derechos humanos que estén en
situaciones en las que sus vidas corran peligro", sostiene
Scott Harrison, Director de la Red de Acciones Urgentes de Amnistía
Internacional de EE.UU. "No descansamos jamás. Contamos
con miles de activistas en todo el mundo que están listos
para ponerse en contacto en cualquier momento con los funcionarios
gubernamentales en nombre de quienes necesiten nuestra ayuda".
En enero pasado, el prisionero de conciencia ruso Grigory Pasko
fue puesto en libertad antes de terminar de cumplir su condena a
cuatro años de prisión por filmar el arrojamiento
de desechos nucleares al Mar del Japón. Miles de partidarios
de Amnistía Internacional de todo el mundo escribieron incansablemente
en defensa de Pasko. Cuando fue liberado, Pasko contó: "Los
guardias de la colonia penitenciaria estaban abrumados por la cantidad
de cartas de apoyo que me mandaban. Las pocas cartas a las que tuve
acceso en la colonia hicieron que en mi vida hubiera un rayo de
esperanza".
Además, por lo menos otros dos prisioneros de conciencia
que fueron la causa de Acciones Urgentes de AI fueron liberados
durante el año pasado: el General José Gallardo en
México y Saad Eddin Ibrahim, de Egipto, ambos detenidos por
actividades políticas no violentas.
Amnistía Internacional de EE.UU. (AIUSA) comenzó
a distribuir AUs en 1974. Desde entonces, el equipo de AIUSA conformado
por Scott Harrison y Ellen Moore, un matrimonio de activistas, han
distribuido alrededor de 10.900 acciones en defensa de 37.500 víctimas
de abusos contra los derechos humanos desde su oficina de Nederland,
Colorado. Durante el año 2002, AIUSA ha distribuido un creciente
número de acciones (915) a una red de activistas de Acciones
Urgentes cada vez mayor (más de 12.000). El equipo estima
que han tenido un porcentaje de éxito de alrededor del 30
por ciento en lo que respecta a detener la tortura, liberar prisioneros,
suspender ejecuciones y poner fin a otros abusos perpetrados contra
los derechos humanos.
Vaclav Havel, uno de los más famosos objetos de una petición
de Acciones Urgentes, fue arrestado en enero de 1989. Cuatro meses
después fue liberado, luego de que se recibiera un torrente
de cartas y faxes de partidarios de Amnistía Internacional.
Sin embargo, la mayoría de las peticiones se realizan en
el caso de hombres y mujeres, a veces incluso de niños, cuyos
nombres de otro modo no podrían trascender más allá
de sus familias o comunidades. Estas personas, que no tienen a nadie
a quién recurrir, son víctimas de la opresión
que confían en los miembros de AI de todo el mundo.
"Les agradezco desde lo más profundo de mi corazón:
he recibido sus cartas, en un gesto reconfortante y humanitario,
uniendo fuerzas para tratar de salvar nuestras vidas. La lucha ha
sido difícil desde el momento en que denuncié a los
asesinos de mi hijo. Hemos sufrido muchas penurias y agresiones,
y hemos sido objeto de violencia y amenazas. Pero gracias al respaldo
que cada uno de ustedes me brinda, continuaré la lucha, para
que se haga justicia y que otros niños no sean asesinados,
y que esos crímenes tengan el castigo que merecen".
La Dr. Elma Novais, Brasil, enero de 2003, quien, junto a sus dos
hijos, fue víctima de amenazas e intimidaciones luego de
haber actuado para que los responsables del asesinato de su hijo
fueran enjuiciados.
Para más información sobre Acciones
Urgentes de Amnistía Internacional, visite: http://web.amnesty.org/web/web.nsf/pages/ua_30_years
###
Fuente: Amnesty International, 600 Pennsylvania Avenue
SE, Washington, D.C. 20003
Contacto: Gwen Fitzgerald
al 202/544-0200 x302 o Scott Harrison, sharrison@aiusa.org
|