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Jueves, 23 de mayo del 2002
Los Estados Unidos de América
'Guerra Contra el Terrorismo': El Entrenamiento Militar de Fuerzas
Extranjeras por parte de los EE.UU. Carece de la Supervisión
Necesaria
Informe de Amnistía Internacional: Un Aura de Secreto
Envuelve a los Participantes, el Contenido y las Consecuencias del
Entrenamiento
| Sumario
Ejecutivo: Entrenamiento Militar Estadounidense, de
Seguridad y Policial para Fuerzas Extranjeras |
(Washington, D.C.) -- Amnistía Internacional advirtió
hoy en un nuevo informe que el sigilo que rodea al entrenamiento
de policías y militares extranjeros coloca a los EE.UU. en
riesgo de estar entrenando a fuerzas o personas responsables de
cometer abusos contra los derechos humanos. El informe se lanzó
ante la decisión del gobierno de Bush de expandir la disponibilidad
del entrenamiento militar para fuerzas extranjeras.
En el informe de 60 páginas, 'US Training of Foreign Military
and Police Forces: the Human Rights Dimensions' (Entrenamiento de
Fuerzas Militares y Policiales Extranjeras por Parte de los EE.UU.:
La Dimensión de los Derechos Humanos) la organización
exhortó a que se evalúen cuidadosamente las consecuencias
a largo plazo del entrenamiento militar. El informe describe cómo
los antecedentes de entrenamiento militar de los Estados Unidos
en Colombia, Indonesia y Ruanda, donde las fuerzas armadas han cometido
serias violaciones de los derechos humanos, subrayan la necesidad
de que dicho entrenamiento sea supervisado, totalmente transparente
y con una clara asignación de las responsabilidades.
"La falta de coordinación que se produce con frecuencia
entre política exterior y entrenamiento militar, combinada
con la confidencialidad que se mantiene sobre dicho entrenamiento,
hace que los EE.UU. no estén en condiciones de impedir que
se capacite a individuos que pueden aplicar lo aprendido en la comisión
de violaciones de los derechos humanos," afirma Sharon Burke,
Asesora Principal de Amnistía Internacional EE.UU. "La
urgencia de la 'guerra contra el terrorismo' no debe hacer que los
Estados Unidos pierdan de vista el riesgo de proporcionar entrenamiento
militar con menor supervisión que la que hay en las academias
de vuelo. Sólo un puñado de programas de entrenamiento
militar exigen la investigación de antecedentes y el seguimiento
de los estudiantes extranjeros."
Los Estados Unidos entrenan, cada año, a por lo menos 100.000
soldados y policías extranjeros, provenientes de más
de 150 países, con un costo de decenas de millones de dólares.
Desde el 11 de septiembre de 2001, la cantidad de personas que reciben
entrenamiento aumentó notablemente. Decenas de miles estudian
en los Estados Unidos en las aproximadamente 275 escuelas e instalaciones
militares conocidas que proporcionan entrenamiento. Los Estados
Unidos entrenan a muchos más en sus propios países,
a través de una serie de programas, incluyendo ejercicios
militares. Aunque las investigaciones de Amnistía Internacional
revelaron que algunos proveedores estadounidenses de entrenamiento
militar incluyen temas relacionados con los derechos humanos en
los programas de estudio, no existe ningún requisito sistemático
para que se incluya dicho contenido en la mayoría de los
sistemas de entrenamiento y educación proporcionados a fuerzas
militares y policiales extranjeras por los EE.UU.
El informe también analiza el entrenamiento proporcionado
por programas supervisados por los Departamentos de Justicia y de
Estado y por el Buró Federal de Investigación (FBI),
que en algunos casos contratan a proveedores comerciales particulares
para llevar adelante el entrenamiento. En otros casos, los gobiernos
extranjeros contratan directamente a empresas privadas estadounidenses.
No hay un organismo único que coordine el entrenamiento proporcionado
ni establezca normas para la investigación de antecedentes
y del contenido de los programas de estudio o la evaluación
del impacto del entrenamiento.
Fuente: Amnistía Internacional, 600 Pennsylvania Avenue SE, Washington, D.C. 20003
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