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Viernes, 7 de junio de 2002
Colombia
Funcionarios municipales en la línea del fuego
La decisión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
de considerar alcaldes y concejales del departamento de Caquetá
como objetivos militares si no renuncian a sus funciones, es totalmente
inaceptable, declaró hoy Amnistía Internacional, condenando
el asesinato ayer del alcalde de Solita, Caquetá, supuestamente
a manos de las FARC.
La organización de derechos humanos volvió a instar
al grupo guerrillero a que respete la vida de todos los civiles
en las áreas de conflicto y su derecho a no verse involucrados
en las hostilidades.
"De acuerdo al derecho internacional humanitario, cuyas normas
rigen la conducta de los conflictos armados, los ataques contra
la población civil están prohibidos," añadió
Amnistía Internacional.
"No cabe ninguna duda de que, mientras no participen en el
conflicto, los funcionarios municipales son civiles y, como tales,
deben gozar de protección bajo el derecho internacional humanitario."
Amnistía Internacional ve con honda preocupación
la reciente oleada de amenazas contra alcaldes y concejales en varias
municipalidades del departamento de Caquetá, entre ellas
las que conformaban la antigua zona desmilitarizada creada para
facilitar las negociaciones de paz entre el gobierno y las FARC.
En los últimos días, en San Vicente del Caguán,
varios concejales se han visto obligados a abandonar el área
por su seguridad.
"El acoso, secuestro e incluso homicidio de funcionarios municipales
no son nada nuevo," señaló Amnistía Internacional,
recordando numerosos episodios de este tipo, tanto a manos de los
grupos guerrilleros como de los grupos paramilitares, los cuales
han recientemente aumentado sus amenazas contra alcaldes y han llevado
a cabo asesinatos de funcionarios municipales en varias partes del
país.
"Es imperativo que las partes en conflicto respeten la vida
de todos los civiles, incluyendo a los que ejercitan funciones oficiales
en la administración civil, y que las autoridades colombianas
tomen todas aquellas medidas necesarias para garantizar su seguridad,"
concluyó la organización.
Fuente: Amnistía Internacional, Secretariado Internacional,
1 Easton Street, WC1X 0DW, Londres, Reino Unido
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