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Jueves, 9 de mayo de 2002
Colombia
Amnistía Internacional denuncia el riesgo de guerra civil
si se involucra más a la población en el conflicto armado
Las circunstancias de la última masacre registrada en Colombia,
y las propuestas de algunos candidatos a la Presidencia, indican
una mayor desprotección e involucración de la población
civil en el conflicto armado, lo que pone a Colombia en peligro
creciente de una guerra civil, señaló hoy Irene Khan,
Secretaria General de Amnistía Internacional, al concluir
su primera visita al país.
"La reciente matanza de Bojayá, departamento de Chocó,
que costó las vidas de más de cien civiles, casi la
mitad de ellos niños, constituye una de las más graves
violaciones del derecho internacional humanitario registradas en
este largo y penoso conflicto, e indica de nuevo un total menosprecio
hacia la protección de la población civil. Un acuerdo
humanitario entre las partes del conflicto, para apartar a la población
civil de las hostilidades, es una prioridad imperativa," señaló
la Sra. Khan.
"En este contexto, no puede sino alarmarnos que se proponga
convertir a un millón de colombianos en informantes de las
fuerzas armadas, propuesta que les involucraría aún
más en el conflicto, o que se discutan medidas que podrían
socavar la ya de por si débil capacidad de los órganos
judiciales para procesar a responsables de violaciones de derechos
humanos".
La Sra. Khan reiteró la enérgica condena de la organización
a la acción de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC) en Bojayá, y las conminó a poner fin al uso
de los cilindros de gas como armas en circunstancias en las que
podrían afectar a la población civil, como ocurrió
en la iglesia de Bojayá. Al mismo tiempo, la secretaria general
de Amnistía Internacional condenó la grave violación
del derecho internacional humanitario cometida por los paramilitares,
al utilizar a los civiles que se refugiaron en la iglesia como escudos
humanos.
"Esta tragedia confirma asimismo la gravísima responsabilidad
de las autoridades colombianas, que fallaron en intervenir en defensa
de la población civil, a pesar de haber sido previamente
alertadas, a través del sistema oficial de alertas tempranas,
del alto riesgo que ésta corría en el área
de Bojayá. Esta grave omisión de las autoridades civiles
y militares pone de relieve una vez más la clara falta de
voluntad por parte del gobierno colombiano de cumplir con su obligación
constitucional de proteger a la población civil indefensa",
manifestó la Sra. Khan, quien reiteró un llamamiento
a las partes en conflicto para que levanten el bloqueo que, en el
momento de redactar este comunicado, impedía que llegara
la ayuda humanitaria que necesitaba urgentemente la población.
"Compartimos el horror y la condena de la sociedad colombiana
por esta masacre, pero queremos recordar que, desgraciadamente,
no es un hecho aislado, sino una nueva muestra de la atrocidad de
un conflicto que ha costado la vida de más de 60.000 civiles
desde 1985, y que registra unas cien matanzas cada año, sin
que los responsables de tales actos hayan sido llevados ante la
justicia", indicó la Secretaria General de Amnistía
Internacional.
"En el clima actual, la clase política está
acentuando cada vez más la necesidad de garantizar la seguridad
del Estado, pero es fundamental recordar que no puede haber seguridad
sin la plena vigencia de los derechos humanos. Sacrificar los derechos
humanos en aras de la seguridad simplemente encaminaría a
Colombia hacia más violencia y violaciones de los derechos
humanos."
El lunes 6 de mayo, la Sra. Khan participó en una mesa redonda
con los principales candidatos a la Presidencia de la República,
para debatir con ellos la temática de los derechos humanos,
que hasta ahora había quedado lamentablemente ausente de
la agenda de la campaña electoral.
"A la luz del creciente deterioro del conflicto y de la cada
vez más profunda crisis humanitaria y de derechos humanos,
este tema tiene que ocupar un lugar central en el debate político,"
comentó la Secretaria General de Amnistía Internacional.
Pese a que los candidatos se comprometieron retóricamente
con los derechos humanos, la Sra. Khan lamentó que no hubiera
propuestas concretas sobre cómo hacerlos cumplir. Incluso
no hubo compromisos firmes e inequívocos con el cumplimiento
cabal de las recomendaciones formuladas por las Naciones Unidas
y varios organismos nacionales e internacionales: acabar con la
impunidad, combatir a los grupos paramilitares y eliminar sus vínculos
con las fuerzas armadas, y proteger a los defensores de los derechos
humanos y a los sectores más vulnerables de la sociedad colombiana.
"Resultan especialmente inquietantes los planes para una participación
más directa de la ciudadanía en la promoción
de la seguridad, presentados por al menos dos candidatos. Estos
planes acabarían por involucrar aun más a la población
civil en el conflicto," continuó.
"Es imprescindible que quien asuma la Presidencia en los próximos
meses se comprometa sin vacilaciones a proteger los derechos de
todos, con medidas concretas e inmediatas, y a mantener cualquier
medida de seguridad en el marco del pleno respeto de los derechos
humanos," agregó la Sra. Khan,
"Salgo hoy de Colombia con honda preocupación por las
cotidianas y crecientes violaciones de los derechos humanos y del
derecho internacional humanitario cometidas por las fuerzas armadas,
los grupos paramilitares que frecuentemente actúan con su
respaldo, y los grupos guerrilleros," declaró la Sra.
Khan.
"Salgo también fortalecida en mi convicción
de que, a la luz de la emergencia humanitaria y de derechos humanos
que vive Colombia, sería un error enviar más ayuda
militar sin claras e ineludibles condiciones de derechos humanos,
y sin que se hayan registrado avances verificables en la protección
de estos derechos, y en particular de la población civil,"
agregó, expresando preocupación acerca del debate
recientemente reanudado en el Congreso de Estados Unidos sobre el
levantamiento de toda condición al uso de la ayuda militar
estadounidense.
"La matanza de Bojayá ha levantado por unos días
en la comunidad internacional el velo de silencio que ha rodeado
la crisis humanitaria y de derechos humanos colombiana. Ahora más
que nunca es imperativo que Colombia permanezca en la mira internacional,
y que la comunidad internacional asuma su responsabilidad de acompañar
al gobierno colombiano en la adopción de medidas concretas
para encarar con firmeza y urgencia la situación de los derechos
humanos en el país," enfatizó la Sra. Khan, quien
también sostuvo reuniones con víctimas de todo el
país, ONG y representantes diplomáticos y de las Naciones
Unidas.
"Esto se lo debemos a los millones de colombianos que sufren
las consecuencias del conflicto, y a los hombres y mujeres valientes
que ponen sus vidas en peligro para defender los derechos humanos
de todos los colombianos," concluyó la Sra. Khan, expresando
su solidaridad con los activistas de derechos humanos y representantes
de la sociedad civil.
Fuente: Amnistía Internacional, Secretariado Internacional,
1 Easton Street, WC1X 0DW, Londres, Reino Unido
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